“Empoderando a las niñas con discapacidad para el disfrute de una vida libre de violencia”

  

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA

Empoderando a las niñas con discapacidad para el disfrute de una vida libre de violencia

 

La violencia contra las niñas es una de las violaciones de derechos humanos más extendidas. Las niñas con discapacidad están particularmente expuestas a enfrentar prácticas de abuso, malos tratos y explotación. La violencia contra las niñas con discapacidad comprende la perpetuación de los estereotipos nocivos de género, la humillación, el abandono y el abuso, incluidos el abuso sexual y la explotación sexual que, en general y como lo ha expresado el Comité de la CDPD, aumentan durante la pubertad.

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, la Convención sobre los Derechos del Niño, la Convención de las Naciones Unidas Contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, así como otros instrumentos internacionales y regionales como el Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica (Convenio de Estambul), describen estándares para garantizar y proteger el derecho a las niñas a estar libre de todo tipo de violencias.

Las niñas con discapacidad tienen un mayor riesgo de sufrir violencia por parte de miembros de su familia y cuidadores. Tienen también un riesgo mayor a enfrentar violencia ejercida como invasión a su autonomía en relación a su propio cuerpo. Así, la esterilización forzosa, la violencia física y el aborto forzoso son muy corrientes.

A través de estos Tratados de Derechos Humanos y teniendo en consideración la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se debe de eliminar todas las formas de violencia contra las niñas en los ámbitos público y privado (meta 5.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible), protegiéndolas ante la explotación, la violencia y el abuso, y poniendo en marcha medidas de adelanto, desarrollo y potenciación.

En este último aspecto, los ODS nos marcan el camino en cuanto a que los Estados deben para el 2030, aprobar y fortalecer políticas acertadas y leyes aplicables para promover la igualdad de género y el empoderamiento de todas las niñas, incluidas las niñas con discapacidad (ver meta 5.c), en este sentido, se deben de asignar fondos públicos para establecer medidas de igualdad y mecanismos de empoderamiento de las niñas.